Un balneario con historia en Caldes de Malavella

La historia del Balneario Prats está estrechamente ligada al nacimiento del turismo en nuestro país, los hábitos de salud, belleza, relax y la historia de las familias catalanas ya que ha sido testigo de sus evoluciones y transformaciones hacia la sociedad actual. Turismo, prácticas saludables, una excelente gastronomía y un buen ambiente familiar es el que encontramos en el Balneario Prats de Caldes de Malavella. Este establecimiento está dirigido por los hermanos Rafael y Rosa Quintana y Torrent, la segunda generación que está al frente del centro termal. En 1987, la familia Quintana compró el balneario, el cual ya regentaban desde que se terminó la guerra civil española.

La primera fecha en la que se tiene constancia de que la gente iba a tomar las aguas termales en el Balneario Prats es el año 1849, lo que las convierte en las termas más antiguas de Caldes de Malavella. En aquella época encontrábamos un conjunto patrimonial con dos o tres casas en medio de las cuales estaban las termas. A principios del siglo XX se produjo el gran boom en el Balneario Prats, cuando se construyó el edificio de estilo modernista que se puede encontrar en la actualidad y que, conjuntamente con sus jardines, dan un encanto muy especial a todo el complejo termal. También se construyeron tres chalets totalmente equipados destinados a alojar a las familias que llegaban para pasar las vacaciones. A principios del siglo XX el Balneario Prats acogía familias enteras, padres, hijos, abuelos y el personal del servicio, que pasaban casi los tres meses de verano. Eran tiempos de turismo casi exclusivo para las familias acomodadas. La mayoría procedían de Barcelona. Por el Balneario Prats han pasado muchas generaciones, han nacido muchas parejas y se han hecho muchas relaciones sociales en las fiestas de tarde y de noche que se organizaban. En la actualidad, hay clientes que hace 70 años que pasan sus vacaciones en el balneario, que se ha convertido en el punto de encuentro de cada verano, en donde hacen grandes corros para hacer tertulia y, como no, la obligada foto de familia de cada año! Estas familias han contribuido a hacer la historia del Balneario Prats, un establecimiento que está muy ligado a la sociedad catalana.

El turismo termal, sin embargo, ha evolucionado y Rafael y Rosa han querido dar al establecimiento un sentido de comunidad moderna. Mucha gente llega al Balneario Prats para hacer tratamientos y para disfrutar de unos días de relax, pero las estancias son más cortas que antes y ahora los clientes llegan de todas partes. La mayoría de las procedencias son de Cataluña y en cuanto a la internacionalización llegan clientes de países como Holanda, Inglaterra, Alemania o Francia. La proximidad del Balneario Prats con la Costa Brava y las facilidades logísticas y de transporte de que goza la población son también un factor clave .

El Balneario Prats, con el paso de los años, ha ido remodelando y ampliando hasta llegar a las 83 habitaciones que se ofrecen en estos momentos. Tiene capacidad para acoger 160 clientes, una cifra que lo convierte en un establecimiento íntimo y acogedor. Rafael y Rosa van introduciendo mejoras en todos los ámbitos de funcionamiento y servicio del Balneario Prats para adaptarlo a las necesidades actuales ya que como ellos mismos dicen “nuestros clientes son nuestra guía de actuación ”

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